El Parkinson en su día

Spread the love

José Silié Ruiz

El pasado día 11 de abril se celebró el Día Mundial de Parkinson. En razón de ello quiero “’conversar” con mis amables lectores sobre esta enfermedad que cada vez es más frecuente; en nuestra práctica neurológica vemos que está disminuyendo la edad de aparición. La enfermedad fue descrita por el médico inglés Dr. James Parkinson en 1817. Era considerada puramente una condición neurodegenerativa; hoy sabemos que es también sistémica y que se inicia en los intestinos años antes de dar síntomas. Con gran peso genético, pero tiene diversas etiologías, entre estas los traumas severos de cráneo, infecciones etc. Debe su sintomatología al déficit de un neurotransmisor, la dopamina que actúa en una parte profunda del cerebro que se llaman ganglios basales, que participan en parte del control de los movimientos.

Una de las características de esta enfermedad es la bradiquinecia que se caracteriza por tener el paciente movimientos lentos. Por igual presentan rigidez (se robotizan); esto se debe a una alteración de tono muscular. Pero lo que más caracteriza la enfermedad es el temblor en reposo, el paciente realiza un movimiento rítmico como si estuviera contando monedas. Por esto se le llamaba en el pasado Parálisis Agitante. Se estima que en unos 9 años se va a convertir en la enfermedad neurodegenerativa más común, superando a la enfermedad de Alzheimer. Muy raro que se padezca antes de los 50 años.

Si hay una enfermedad en neurología donde se necesita del “arte y la inteligencia” de las que hablaban los antiguos maestros iniciadores de esta carrera médica, es en la enfermedad de Parkinson. No solo por su difícil diagnóstico temprano sino por sus grandes fluctuaciones clínicas, que incluyen, además del temblor, los problemas olfatorios y de gusto, insomnio, estreñimiento, dolores musculares inespecíficos, aspectos psicológicos y conductuales de importancia. En el Instituto de Neurología de Londres, uno de los centros de mayor prestigio en el campo de las neurociencias, del que honrosamente soy egresado, en una investigación en la cual se puso en evidencia que se cometían algunos errores de diagnóstico en los inicios de la enfermedad. Claro que nos estamos refiriendo a etapas mucho antes de que los temblores, la rigidez, la voz baja, etc. aparezcan. También puede presentar otros síntomas, tales como: demencia, depresiones, alucinaciones visuales, digrafías, cara inexpresiva, anosmia, dermatitis seborreica, síntomas urinarios.

Es de importancia el diagnóstico temprano de esta enfermedad de la rigidez y el temblor; debemos poner atención a algunas de las pistas clínicas que debemos rastrear en el paciente de más de 50 o 60 años que llega a la consulta con: cierta rigidez, dolores inespecíficos en todo el cuerpo, alteración de la capacidad de oler bien los alimentos y quizás con una discreta alteración de su escritura, aunque no tenga temblores, debe descartase el Mal de Parkinson. El principal manejo es con medicamentos (farmacológico), pero por igual existen la cirugía, neuroestimuladores y lo más moderno es la tecnología del uso de ultrasonidos focalizados de alta intensidad (Hifu, siglas en inglés) permiten tratar de forma no invasiva a pacientes con enfermedades como el temblor esencial y el Parkinson de predominio tremórico (predomina el temblor) es decir, que todos los pacientes no son candidatos a este todavía costoso procedimiento. Se plantea modernamente que la disfunción del gen que expresa la proteína DJ1 es la causante de la muerte neuronal en esta enfermedad.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: